sábado, 2 de junio de 2012

Memorias de un bachiller

Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero las escritas perduran más tiempo, pero la incógnita aquí es ¿Quién y cómo soy? Para algunos la pregunta es fácil de contestar, pues responden desde cosas sencillas hasta cosas difíciles de comprender.

Pero siento que yo no puedo reducirme a explicar esto sencillamente pero tratare. Soy un niño que entro a la preparatoria ¡un gran logro! Y aunque entrar fue algo sencillo, pero pronto descubri que el trayecto que surgiría cada día me causaría un mil de momentos que irían cambiando mi visión de lo que es la vida.

Pienso en el primer día de cursos, ese día conocía a Alejandra una niña que a primera vista parecía lo que las películas de dominaban “Nerd”, no estaba tan alejado de la realidad, en esos tiempos era el tipo de persona que  juzgaba sin conocer, pero no rechazaba una mano que ofrecía su amistad, pero con tranquilidad paso 1ro, 2do y 3er” semestre.


Las  aventuras empezaron en 4to semestre, pues varios compañeros nos juntamos para hacer muchas cosas (salidas, jugar, travesuras, etc.) y con ellos he compartido un sinfín de aventuras, tristezas y un sinfín de risas, pero esas son historias de otra narración, pero lo que si les contare son unos legados que dejamos en el bachiller como por ejemplo el “ajedrez humano” que empozo con una idea rara y perdida  y que está funcionando, otro es el de proyecto “alumnos para alumnos”.

Varias historias o aventuras he atravesado a lo largo de los 6 semestres que estoy cursando y varias de ellas son con la misma bolita de amigos con los que me junto desde que entre a la preparatoria.

Unas de ellas fue cuando fuimos al billar, pero uno no quería ir porque quería estar con su novia y como buenos amigos que somos  tomamos la decisión de secuestrarlo (por su bien) lo divertido fue el trayecto y como logramos sacarlo de la escuela, puesto a que el guardia al vernos nos pregunto que le íbamos a hacer y Martin contesto “Es su cumpleaños y lo llevamos a festejar y el no quiere” y el nos abrió la puerta.

Al final ya lo teníamos en el cañaveral y lo dejamos regresar, pero sin duda lo divertido fue eso de “secuestrarlo”.

Unas de las más recientes fue lo de un proyecto de comunicación que fue transmitir por una radio, lo divertido de esto fue que era formato libre y poníamos lo que queríamos oír, pero gracias a la mala organización no duro mucho tiempo, eso fue triste pues pudimos mejorar esa radio y que se quedara de proyecto de la escuela.

Otra vez la bolita puso su huella pues se armo lo que es el grupo de música de la escuela o mas bien el selectivo y por lo tanto sigue funcionando y esperemos que siga así de bien, y todo esto doy gracias por pasarlos con unos grandes amigos.

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